No 12 Los Megaproyectos y la Participación Ciudadana

No 12 Los Megaproyectos y la Participación Ciudadana

Es normal que en nuestro país, cuando se piensa llevar a cabo la realización de un Macro-Proyecto, se haga una convocatoria a las comunidades que, de alguna manera, se verán afectadas para bien o para mal en los efectos reales que se desprendan de la empresa que se ha planeado iniciar; así, como también es normal que estas convocatorias sean ya o muy escasas o muy veladas, todo con el fin de cumplir con el mandato constitucional que exige la consulta ciudadana previa y dar por cumplido este paso.

La duda global que siempre nos atañe será:¿Esta participación ciudadana puede considerarse legítima? y esta de la mano a otros tantos interrogantes tales como:

• ¿Tiene la ciudadanía la información pertinente y oportuna?

• ¿Tiene la ciudadanía adecuado acompañamiento técnico que le permita entender la dimensión y las implicaciones del megaproyecto?

• ¿Cuenta la ciudadanía con recursos tecnológicos suficientes?

• ¿Cuenta la ciudadanía con los recursos administrativos y económicos necesarios para emprender su participación?

Así, podríamos enumerar un sinnúmero de dudas e inquietudes pero, sí las anteriormente mencionadas se hubieran abordado satisfactoriamente, creeríamos que estaríamos cerca de haber generado unas condiciones medianamente razonables para que los ciudadanos cuenten con la posibilidad de participar propositivamente.

Sin embargo y lejos de entrar a generalizar, es muy común que la información que recibimos sea sesgada e incompleta; nos la enredan con una cantidad de terminología técnica que no estamos obligados a entender, pero que les permite a los interesados en que se lleve a cabo el Macro-Proyecto, hacernos ver como ignorantes y que, por lo tanto, no estamos en condiciones de opinar. Normalmente no tenemos acceso a la tecnología, por lo tanto tenemos que recurrir al ábaco y a los libros viejos para construir nuestros documentos y lo más lamentable, es que si deseamos estar en el sitio y hora de la discusión y si queremos presentar nuestras propuestas, todos los recursos que esto demanda, deben salir de nuestro propio pecunio.

Ahora bien, ya nos hemos estado acostumbrando, por la fuerza claro está, a no contar con los recursos mínimos y aún seguimos creyendo que la participación ciudadana es un derecho que tenemos, el cual nos permite ser actores de primer orden en las discusión de las grandes decisiones; y que cualquier sacrificio que hagamos para hacer valer este derecho vale la pena, porque vamos con el convencimiento de que nuestra voz será escuchada juiciosamente y con respeto, y que nuestras propuestas serán tenidas en cuenta a la hora crucial de las definiciones. Es justo en ese momento en donde volvemos a estrellarnos, una y otra vez; y todo lo que produjo el pensamiento de todos los ciudadanos sigue siendo letra muerta; y todo lo que soñamos, todas las expectativas que teníamos y toda las esperanzas depositadas en que “con esta sí”, que nuestra vida ahora sí va a cambiar, se derrumba lenta e inexorablemente.

IRMA LUCIA RODRIGUEZ
Consejera del CTPD
Bogotá, Octubre de 2014

0 Comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap. No estamos en este momento. Pero puede enviarnos un correo electrónico y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible. Nous ne sommes pas là maintenant. Mais vous pouvez nous envoyer un email et nous reviendrons vers vous dès que possible

Enviando

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?

Create Account