No 14 Situación de las personas mayores en Colombia.

No 14 Situación de las personas mayores en Colombia.

En los últimos cincuenta años Colombia, al igual que muchos otros países de América Latina, ha presentado grandes cambios demográficos: la disminución de la población joven y el incremento de las personas mayores. Se estima que para el año 2050 el total de la población en nuestro país se aproxime a los 72 millones, de los cuales más del 20% esté por encima de los 60 años. Esto es algo de lo que nos debemos alegrar.

Las causas del envejecimiento se deben a los avances científicos, médicos y tecnológicos alcanzados en estas décadas y gracias a ello se ha venido logrando una reducción de las tasas de mortalidad, el control y desaparición de muchas enfermedades y el aumento en la calidad y esperanza de vida, en especial para las mujeres, que viven en promedio 5.9 años más que los hombres.

Pero para la realidad de nosotros los colombianos surge a la vez el interrogante de ¿cómo hacer para que esta longevidad no sea una acumulación de dolencias y enfermedades, sino una etapa vital, plena de experiencias y desarrollo personal? sobre todo si tenemos en cuenta un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que determina lo que hace tiempo era evidente: que las personas que viven en países sumidos en la pobreza tienen una esperanza de vida considerablemente menor y en condiciones más desventajosas a la de las clases medias y altas en países desarrollados.

La situación económica y la pobreza son quizás las problemáticas que más afectan a este grupo poblacional y resulta paradójico que uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que es el de la necesidad de reducir la pobreza en vez de lograrla, por el contrario, ésta se haya incrementado colocando a este grupo etario en un grado de mayor vulnerabilidad. Por eso la calidad del envejecimiento de las actuales y futuras generaciones es una responsabilidad de todos nosotros. Se hace urgente y necesario que el Estado adopte unas políticas públicas para mejorar las condiciones socioeconómicas de aquellas personas que requieren mejorar su calidad de vida y erradicar sustancialmente la invisibilidad, la marginalidad y la exclusión social. En la medida que pasa el tiempo, debemos tomar mayor conciencia de nuestra responsabilidad como colombianos para preparar los escenarios para vivir la vejez con dignidad, respeto, autonomía y participación.

Derechos en juego

Los derechos de las personas mayores pueden ser divididos en tres categorías: protección, participación e imagen. La protección se refiere a la seguridad física, psicológica y emocional de las personas mayores en lo que respecta a su particular vulnerabilidad frente al abuso y el maltrato.
La participación se refiere a la necesidad de establecer un papel mayor y más activo para las personas mayores en la sociedad. La imagen se refiere a la necesidad de definir una idea más positiva y menos degradante y discriminatoria acerca de lo que las personas mayores son y pueden hacer.

La Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos. En el artículo 25, párrafo 1, de la Declaración Universal de Derechos Humanos se establece que:

• “Todas las personas tienen derecho a un nivel de vida adecuado para la salud y el bienestar propio y de su familia, incluyendo comida, ropa, hogar y atención médica y servicios sociales necesarios, y el derecho a la seguridad en caso de desempleo, enfermedad, discapacidad, viudez, edad avanzada o cualquier otra carencia en circunstancias ajenas a su voluntad”.
• El derecho a la seguridad de las personas mayores es particularmente vulnerable a las violaciones. Por ejemplo, un componente del derecho a la seguridad es el derecho a la atención médica, si la persona, debido a su avanzada edad, es incapaz de costearse u obtener atención médica por sí misma.
• Aunque muchos países tienen actualmente sistemas universales de atención médica, estos están comenzando a experimentar la sobrecarga de una población anciana en aumento, y se está empezando a cuestionar cómo se mantendrán estos sistemas en el futuro. En otros países, como los Estados Unidos, donde sólo hay programas de atención médica federales y subvencionados por el estado para aquellos que son indigentes, incapacitados o ancianos, el aumento de los costes de atención médica está amenazando la supervivencia de estos sistemas. Estos derechos están relacionados con el derecho a un nivel de vida adecuado, que a menudo se ve afectado en el caso de las personas mayores debido a la falta de un sistema de manutención adecuado para ellos.
• Las personas mayores tienen también el derecho a la no discriminación. Las personas mayores no deberían ser consideradas como inútiles para la sociedad simplemente porque algunas de ellas puedan necesitar más atención de lo habitual. Estos estereotipos sobre ellas pueden llevar a tratos degradantes, de desigualdad y, a veces, abuso.
• Del mismo modo, el derecho a la participación de las personas mayores se ve a menudo amenazado debido a las imágenes negativas que las sociedades tienen de ellos. A menudo las personas mayores no reciben las mismas oportunidades que los demás para ser miembros productivos de la sociedad. Los gobiernos están obligados a ayudar en la creación de una imagen más positiva de las habilidades y capacidades de la población de mayor edad, así como de oportunidades sólidas para participar.
• El derecho de las personas mayores a ser libres de la tortura o el trato cruel, inhumano o degradante también se ve a menudo amenazado. A menudo la gente se aprovecha de la vulnerabilidad de las personas mayores. Las personas en edad avanzada, particularmente las mujeres, son a menudo víctimas del abandono y el abuso físico y psicológico.

Las mujeres mayores son el grupo más expuesto al peligro de perder sus derechos. En general, las mujeres son históricamente más vulnerables a la violencia debido a su posición tradicionalmente subordinada en la mayoría de las culturas.

Unida a la imagen negativa que muchas culturas tienen de las personas mayores, ser mujer puede hacer a una persona particularmente susceptible de recibir violencia y abuso. Considerando que el 55% de las personas mayores son mujeres y que, en las edades más avanzadas, lo son el 65%, se debe otorgar especial consideración a la influencia del sexo en la probabilidad de sufrir violación de los derechos y abuso.

Acciones a seguir:

Hay que redirigir las políticas y los recursos para lograr dos objetivos: primero, aumentar las oportunidades para que las personas mayores contribuyan con su pericia, conocimiento y actividad al desarrollo humano sostenible y, segundo, facilitar que las personas mayores desaventajadas resistan la enfermedad, la dependencia, el aislamiento y la pobreza.

La actividad económica no termina a una edad determinada – sobre todo en las comunidades pobres y el sector informal. Ya que las mujeres predominan en los grupos de edad avanzada y es más probable que se encuentren sin recursos y sin pareja, las políticas deberían asegurar que estas mujeres tengan la capacidad de tomar decisiones acerca de su propia vida. Los programas deberían apoyar, y no socavar su habilidad de enfrentarse con su situación. Es necesario incluir políticas para el abordaje del envejecimiento como parte integrante de las estrategias presupuestarias nacionales.

El financiamiento de todos los sectores, desde educación hasta salud y desarrollo social, debe tomar debidamente en cuenta a las poblaciones que están envejeciendo.

Las políticas nacionales deben reafirmar los derechos ciudadanos de las personas mayores a una parte proporcional de los recursos disponibles como una cuestión de equidad, y además deben fortalecer el potencial desarrollista de los grupos de la tercera edad de forma sistemática y focalizada.

La dignidad humana se constituye en el fundamento de los derechos humanos y en uno de los pilares del Estado Colombiano como lo señala el artículo 1 de la Constitución Política de Colombia que preceptúa al respecto: “Colombia es un estado social de derecho organizado en forma de República Unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana”. En este orden de ideas y como lo ha señalado en reiteradas oportunidades la Corte Constitucional a través de la jurisprudencia “1. El respeto de la dignidad humana debe inspirar todas las actuaciones del Estado. El principio fundamental de la dignidad humana no sólo es una declaración ética sino una norma jurídica de carácter vinculante para todas las autoridades (C.N., art 1). Su consagración como valor fundante y constitutivo del orden jurídico obedeció a la necesidad histórica de reaccionar contra la violencia, la arbitrariedad y la injusticia, en búsqueda de un nuevo consenso que comprometiera a todos los sectores sociales en la defensa y respeto de los derechos fundamentales” (C. Const., Sent. T-499, agosto 21/92. M.P. Eduardo Cifuentes Muñoz).

GLADYS GOLDE GOROVIT
Consejera CTPD
Bogotá, Noviembre de 2014.

0 Comentarios

Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto

We're not around right now. But you can send us an email and we'll get back to you, asap. No estamos en este momento. Pero puede enviarnos un correo electrónico y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible. Nous ne sommes pas là maintenant. Mais vous pouvez nous envoyer un email et nous reviendrons vers vous dès que possible

Enviando

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?

Create Account